Kung Fury: Street Rage

Kung Fury: Street Rage

Patea esos nazis a golpes ochenteros

Kung Fury es la película friki que está causando furor en la red: un héroe de las artes marciales, nazis, robots y hasta un videoclip protagonizado por David Hasselhof. Si quieres respirar este espíritu ochentero también en tu PC, móvil o tablet ahora puedes jugar a su juego oficial. Ver descripción completa

PROS

  • Puede ser muy adictivo...
  • Encantadora estética retro

CONTRAS

  • ... o puede resultar repetitivo
  • Sin selección de personajes

Útil
6

Kung Fury es la película friki que está causando furor en la red: un héroe de las artes marciales, nazis, robots y hasta un videoclip protagonizado por David Hasselhof. Si quieres respirar este espíritu ochentero también en tu PC, móvil o tablet ahora puedes jugar a su juego oficial.

Pegando a todo lo que se menea

Kung Fury: Street Rage, el juego oficial de este mediometraje indie, es un clásico beat’em up de esos que causaba furor en las máquinas recreativas de los 80 y primeros 90. Su subtítulo no es baladí, pues obviamente, el clásico del género Streets of Rage es un claro referente para este juego, como también lo son Double Dragon o Final Fight.

Como en todos estos títulos, en Kung Fury: Street Rage el personaje se mueve lateralmente y va propinando palizas a todo bicho viviente que se le plante delante. Una vez vas avanzando ya no puedes tirar atrás, ya que el objetivo del nivel es llegar hasta el final, donde te suele esperar un jefe que requiere de más palizas que el resto de enemigos.

Los pandilleros habituales de este tipo de juegos dan paso aquí a nazis, ciborgs, dinosaurios y todo tipo de personajes bizarros y es que el objetivo del juego no es otro que llegar hasta Hitler y acabar con él.

Cuestión de pulgares

A diferencia de los beat’em up clásicos donde puedes mover al personaje y golpear, en Kung Fury: Street Rage la cosa se simplifica más. Lo único que tienes que hacer es propinar un golpe tras otro en dirección izquierda o en dirección derecha.

¿Fácil, no? Bueno, entenderlo está chupado pero dominarlo no tanto. En tus primeras partidas morirás enseguida (solo cuentas con tres vidas y un pequeño golpe ya te quita una), por lo que deberás jugar y jugar para saber cuándo dar el golpe adecuado y, sobre todo, encadenar golpes para conseguir mayores puntuaciones. Esta jugabilidad tan simple o te enganchará o te aburrirá soberanamente… ¡creo que no hay término medio!

A nivel gráfico Kung Fury: Street Rage también es un homenaje a los juegos de los 80 y 90: sus gráficos , músicas y efectos imitan con acierto los de las recreativas de nuestra infancia. El amor por esa época es tal que incluso la pantalla imita un monitor de la época, con su curvatura y sus, a menudo, fallos en la imagen.

Una anécdota que te puede viciar

Kung Fury: Street Rage no es más que un juego anecdótico si lo comparamos con muchas propuestas indie de calidad. Lo bueno es que en móviles es gratis y en PC su precio es ínfimo, por lo que no te arriesgas mucho si lo pruebas. Si lo haces, una de dos, o te cansarás de lo simple que es o maldecirás a todos los dioses por haber descubierto algo tan tonto y, a la vez, tan adictivo… ¡No podrás parar de golpear!

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